18 de agosto de 2014

Las Elecciones y la Contaminación


A casi menos de un mes de las elecciones presidenciales del próximo 10 de abril, la molesta propaganda electoral invade nuestra ciudad.  Y como es costumbre, poco o nada sabemos de los candidatos o de sus propuestas, pero lamentablemente la realización de campañas electorales, que constituye la etapa más importante del proceso de elecciones, genera distintos tipos de contaminación, creando serios problemas ambientales. 


El primer y más importante problema es la Contaminación Visual.  No queda una calle, plaza, poste o árbol sin publicidad.  Banners, pintas, gigantografías, agravan la contaminación visual que soporta la ciudad.  Y conforme se acerca el día de votación el promedio de anuncios se incrementa, no sólo distorsionando la belleza de la ciudad, sino también generando problemas de estrés y cansancio visual en conductores y peatones.
También está la contaminación sonora, ya que por megáfonos anuncian a los candidatos, ya sea en marchas, mítines o por calles a través de un equipo de sonido colocado a bordo de un vehículo.  Esto, sin considerar los molestos pirotécnicos que también alertaran a las mascotas y las voces de los oradores que hacen uso de la palabra en los mítines, en los que generalmente se usan poderosos aparatos sonoros que pueden ser escuchados en un radio de hasta tres kilómetros.  Los decibeles de ruido sobrepasan lo normal y, por ello, pueden causar daño a nuestro sentido auditivo.


Contaminación por plástico, derivado de los millones de carteles de esta material que son colocados transversalmente a lo largo de las calles y avenidas.  Se trata de un material que no es inmediatamente reciclabe, es decir que se reintegra a la naturaleza solo después de cientos de años, por lo cual resulta sumamente contaminante.

No olvidar que se utiliza madera para ser colocada como parantes de carteles, alambres, clavos y toneladas de papel que se usa para distintos tipos de propaganda.

Y después de la campaña, ¿qué pasa con todos los anuncios?  ¿para qué servirá ese cartel de plástico? ¿los anunciantes retirarán toda su publicidad?


Estuve buscando en la web si existe alguna ley sobre este tema, ya que carteles podemos encontrar en cualquier lado y de todos los tamaños, poniendo incluso en peligro a los conductores o transeúntes.  Sin embargo, ningún municipio regula las dimensiones y lugares para colocar este tipo de publicidad.  Como autoridad, la Ordenanza 1094 les atribuye facultades para el control y la seguridad del transeúnte, transportista, además de establecer el orden y no atentar contra la armonía del lugar donde se coloca publicidad, pero como todos sabemos, muchas veces esto no se respeta.

Ojalá próximamente exista una ley que sí brinde una normativa precisa sobre la publicidad por Campañas Políticas.  El planeta y nosotros, el electorado, lo agradeceremos.

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