19 de noviembre de 2014

La Cata y sus mil y un cambios


Mi hija hermosa y buena se está acercando velozmente a sus tres añitos. Realmente me ha parecido muy rápido. Ha sido un recorrido lleno de amor y también duro en el que me he descubierto como una madre, su madre y en el que nos hemos ido conociendo y aprendiendo una de la otra. Creo que una de las cosas que más me ha chocado, por ser una Control Freak a la que le gusta tener todo bien organizado y dominado, fue el hecho de que con un bebé nunca hay algo establecido. Es cierto, con el tiempo puedes hacerte de ciertos hábitos y rutinas, pero muy pronto te darás cuenta que tendrás que cambiarlos o adecuarlos a las nuevas necesidades de tu bebé, porque tu pequeñín crece, va madurando y se va haciendo más independiente, ¡esa es la verdad! ¡Snif! ¡Sufre conmigo!


Hace algunas semanas me propuse ayudar a mi Cata con dos cambios que considero necesarios para ella. El primero y en el que ya llevo trabajando exitosamente a su lado, es el paso del pañal a los calzoncitos.  El segundo y con el que más voy a sufrir yo, es su paso de nuestra cama a su propia camita. Pero a este le voy a dar un poquito más de tiempo. No se preocupen que no se perderán de nada. 
Al verla tan grande me dio un poco de nostalgia y me puse a pensar en todo lo que hemos avanzado hasta ahora y pude darme cuenta que durante todo este tiempo ya  han habido cambios importantes en la vida de mi Catalinda. Estos son algunos que yo considero sustanciales y que modificaron nuestra cómoda rutina:

  • Paso de lactancia materna a fórmula: Este me puso muy triste, ya que como les conté en este Post, a pesar de todos mis esfuerzos sólo pude darle de lactar a mi bebé hasta los dos meses.

  • Paso de líquidos a sólidos: Me encantó este cambio y creo que a mi Cata también. Traté en todo momento de darle bastante variedad de frutas y verduras. Verla probar cada sabor nuevo fue una bonita experiencia. Sé de varias mamis que han sufrido con este cambio porque se dieron cuenta que era más cómodo cuando el bebé sólo tomaba leche.
  • Paso de la casa a la guardería: Esto sí modificó varias cosas como el sueño y los horarios de mi nena.  Mi Cata va a la guardería desde los nueve meses de edad y aunque como mamá me dé pena (hasta ahora), estoy muy contenta de esta decisión ya que ama su guardería, la ayudan mucho a hacerla independiente, juga, baila, hace manualidades, galletitas, karate, yoga, canta y socializa sin ningún problema con otros niños.

  • Paso de no andar, a caminar: Este fue hasta ahora el cambio con el que más me cansé. Estar agachada tratando de que mi Cata camine fue terrible. Sufría horrores (ella no, yo sufría horrores) con cada caída de mi bebé y luego ni qué decir de esas manitas curiosas queriendo agarrar, abrir y moverlo todo a su paso.  Tenemos que estar atentos a sus movimientos y tomar algunas medidas de seguridad en casa como las mallas en las ventanas.
  • Paso de la tina, a la ducha: Hace casi un año que bañamos a mi Cata en la ducha. Primero porque ya no entraba en su tina y segundo porque se nos hacía mucho más práctico asearla en la ducha. Instalamos una ducha teléfono con la que es más fácil bañarla y ella se divierte un montón.
Entre otros cambios están: pasar de ser mamá 24/7 a volver a la vida laboral, también el paso de hacerle todo a tu bebé a la etapa del “yo solito”, el paso del balbuceo al hablar y luego a decirte que NO a todo, en fin, hay un montón de cambios y eso que sólo te he mencionado algunos por los que yo he pasado hasta ahora con mi Cata y sé que se vienen muchos más.

¿Qué opinas? ¿Cuál es el cambio que más te ha costado asimilar? Y a las que ya lo han pasado, ¿qué cambios importantes se nos vienen?


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