5 de marzo de 2015

Los amigos que perdí

¿Crees que la maternidad puede haber espantado a algunos de tus amigos?  Yo creo que sí.  Incluso desde antes, ya que la primera vez que me sentí relegada fue a los pocos meses de casarme.  Un par de amigas del trabajo con las que salía de vez en cuando a bailar, me dejaron de pasar la voz para salir.  Obviamente les pregunté qué pasaba y me dijeron que pensaron que ya no saldría porque estaba con mi esposo y por eso ya no me decían para salir.  Ok, estoy casada, pero eso no me convierte en monja de claustro.  Eso se los dejé en claro y cada cierto tiempo salía con ellas.

Durante mucho tiempo tuve un amigo que parecía mi hermano siamés.  Hacíamos de todo, juntos, sólo amigos, hasta que me casé.  Si en ese momento sentí que se alejó un poco, terminó por convertirse en Houdini tan pronto me embaracé.  Nuevamente confronté este tipo de situación y su respuesta fue que ya estaba casada pues y encima con hija, ni hablar nos la íbamos a pegar como antes.  Ok, soy consciente que no voy a poder meterme una tranca jueves, viernes y sábado y bailar hasta las 5am, como antes hacía con él, pero de vez en cuando podríamos juntarnos a conversar, bailar y tomar un poco, ¿verdad?
La cosa es que nadie lo dice, pero es como que hay una diferencia bien marcada entre los solteros y los que ya tienen pareja o están casados.  Entre esos dos grupitos se repelen.

Por último, mi mejor amiga de toda la vida, mi hermana,  también se convirtió en maga y desapareció de mi vida tan pronto me embaracé.  La última llamada que recibí de ella en la que conversamos de manera regular fue en Agosto del 2011, en la que ella prometió visitarme y hacerme compañía ya que me encontraba encerrada en mi casa, con amenaza de aborto.  La esperé hasta que di a luz a finales de Enero del 2012.  La invité a la reunión que hice en mi casa, el 03 de Marzo de ese mimso año, celebrando el nacimiento de mi Cata.  Ella, así como yo, odia los Baby Showers y este encuentro no iba a serlo, sin embargo, me llamó inventando cualquier cosa y no se apareció.  Claro que me dijo que me visitaría para conocer a mi hijita, sin embargo recién la conoció en Diciembre del 2013, cuando de casualidad me la encontré en  un supermercado.  ¿Puedes creerlo?
Y desde esa vez no he sabido nada de ella.



La cosa es que nadie lo dice, pero cuando una se convierte en madre, las que no lo son, jamás entenderán por todos los cambios por los que uno pasa (hasta que ellas también se conviertan en madres), asumen cosas, asumen situaciones y piensan que de un momento a otro una se convirtió en alguien aburrido y tedioso con quien tratar.  Ok, de hecho nos fascina nuestro nueva tema de conversación, nuestro amado retoño, pero seguimos siendo mujeres, amigas, compañeras, tenemos la misma chispa de antes(o tal vez un poco menos por la falta de sueño y el cansancio), seguimos siendo divertidas y graciosas.  Lo más chistoso de todo esto, es que es en estas circunstancias en las que una necesita más que nunca a sus amigas.

Creo, y aunque suene a cliché, que los buenos amigos, los buenos de verdad, son los que siempre están contigo, en las buenas, en las malas y durante mucho tiempo.  Los demás son sólo compañeros de vida que están contigo durante un período y después cada uno sigue por su lado.  A todos ellos, los quiero, los recuerdo con mucho cariño y también a todas las experiencias maravillosas compartidas.  Los dejo ir con cierta nostalgia y con una sonrisa. 

¿A ti te ha ocurrido igual con tus amistades? ¿Alguna vez te has sentido de lado por estar casada o por ser mamá?
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4 comentarios:

  1. A mi me ocurrió al revés, fui yo la que desde que salí embarazada me alejé del 90% de mis amistades, justamente porque sabia que no entenderían mis actuales intereses, eliminé a mis amigas de mis grupos de baile del face, a msi amigos y profesores de los gimnasios y escuelas de baile. Sólo conté de mi embarazo a mis amigos muy cercanos (aprox 8) al resto se los hice saber cuando ya tenía casi 6 meses y había pasado el peligro de perder a mi bebé. Luego de eso, cuando nació mi bebita, me di cuenta que fui yo quien los fue alejando, no respondía llamadas, ni chats, ni whatssaps, ni nada de quedar en salir, porque sentía que no entenderían lo que es ahora para mi salir con mi hija, que no podemos ir a cualquier lugar, que sólo en ciertos horarioss y con toda la anticipación que debo prepararme, asi que decidí no salir mucho con amigos sino sola con mi hija y hacerme amigas de mamás como yo que me entendieran. Creo que, como dices, hasta que no te pasa no puedes saber cómo es tener un bebé y todos los cuidados que ahora tenemos.
    Mi hija ya va a cumplir un año y siento que debop de cambiar mi actitud hacia los amigos que he alejado, ya que aveces es necesario tener con quien conversar y no sentirse tan sola.

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    1. Gracias por compartir tu experiencia. Creo que es igual de válido si, como en tu caso, la madre es la que decide alejarse de sus amistades. Estoy segura que cuando vuelvas a tener contacto con ellos, sabrán comprenderte y te recibirán con una sonrisa. Es importante tener con quién compartir tantos cambios y tan hermosos recuerdos que te regala la maternidad. ¡Suerte!

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  2. A mi un poco de los dos casos, amigas que se alejan porque no se, creen que ahora eres otra persona!! y otras de las que yo me aleje porque me dicen deja a la bebe con alguien y salgamos a tomar un trago.......... osea mi hija es alguien, no algo...... para dejarla con quién sea... no entienden!!!
    lgual que tú, este año estoy escribiendo a estas amigas que se alejaron solas, si nos vemos sera porque, como dice son las amigas de las buenas y malas, si me chotean!! pues ok, entiendo! jejeje

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    1. ¡Hola Patricia! De hecho las cosas no van a volver a ser iguales, pero eso no significa que tus amistades se desaparezcan como si fueras leprosa ¿no? Gracias por comentar :o)

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