7 de mayo de 2015

Hace casi cuatro años

A propósito de Día de la Madre, encontré algo que escribí hace casi cuatro años y que me gustaría compartirlo contigo.  Es la historia de cómo me enteré que iba a ser mamá:

Creo que todo empezó el viernes 20 de Mayo del 2011.  Salimos de una Feria Inmobiliaria, totalmente desanimados ya que parecía que el sueño de tener una casa grande y con jardín estaba totalmente fuera de nuestro alcance.  Manejé por la Avenida El Polo y decidimos comer en un Chifa que hay por ahí.  Pedimos varias cosas delis.  Comí con muchas ganas, la comida estaba buenísima y hacía tiempo que no íbamos a ese restaurante.  Casi a la mitad de mi glotonería sentí como náuseas y dejé de comer.  Pensé que había comido demasiado rápido y por eso me sentí así.  No volví a tomarle importancia a ese asunto.

El lunes de la semana de mi cumpleaños 33, amanecí con un dolor de cabeza horrible, Rolando mi esposo, se había quedado viendo películas la noche anterior y no me había dejado conciliar el sueño.  Casi no dormí.  Odio las noches de domingo a lunes, como que me da ansiedad, cólera o pena de tener q enfrentar una nueva semana sin novedades y en ese trabajo horrible en el que estoy. 
El martes no me pasó el dolor. 

El miércoles seguía con el mismo problema de la migraña.  Una compañera de trabajo, me dio Tonopan.  Me tomé dos de golpe a ver si con eso me pasaba el malestar.  Todo bien hasta que temprano por la tarde de ese día me comencé a sentir mal, tenía como náuseas y sentía un dolor fuerte en el estómago.  Cuando llegué a mi casa, me puse peor, las náuseas fueron peores y el fastidio en el estómago no paró hasta que Rolando me trajo una sopa wantán.  Recién ahí me sentí mejor.  Fue raro ya que ese día sólo había comido: mi café con leche de todas las mañanas, un pan con mantequilla, un toffee de chocolate de la Ibérica, unos spaghettis en salsa blanca, agua y una manzanilla.  No había razón para sentirme tan mal.  Rolando dijo que era el toffee, pero me pareció que no tenía razón.
 
El jueves no me sentí mejor, las náuseas continuaron y el malestar estomacal también.  En la mañana no me provocó tomar leche, sólo me tomé una manzanilla.  Me la pasé fastidiada todo el día.  Con mis compañeros de trabajo fuimos a almorzar al chifa.  Me tomé la sopa y no pude avanzar con el segundo.  Me sentí un poco mejor que el día anterior, pero no del todo.  Esa noche fui a que me leyeran las cartas, ya que estaba a puertas de un nuevo año de vida y la adivina me dijo que debía separar una cita con el Ginecólogo porque es muy probable que estés embarazada. ¡Qué raro! 

Sin embargo yo seguía con el malestar todo el tiempo.  Lo raro es que a pesar de tener náuseas, nunca vomité ni tampoco se me descompuso el estómago, pero me sentía hinchada, tenía como presión en el estómago y un hueco, como si fuera un globo.  Otra cosa, no me había dado cuenta, pero todas las noches me estaba levantando dos veces para ir baño, cosa que nunca me había pasado antes. 

El día de mi cumpleaños, el viernes 27 de Mayo, fue también bastante incómodo.  Tenía náuseas, el malestar en el estómago no pasaba y por la tarde me entró una flojera increíble, me la pasé bostezando y no me dio la gana de hacer nada en el trabajo.  Luego de pedirle a Dios que hiciera que el reloj corriera, salí volando y llegué a mi casa.  Para mi sorpresa, Rolando había comprado una prueba de embarazo.  Casi de inmediato me la hice.  Yo tenía mucho temor, ya habíamos pasado por esa misma circunstancia anteriormente y siempre salía negativo.  Ahora lo raro era que aparentemente algo le pasaba a mi estómago y esto siempre me hizo acordar a una historia q me contó hace muchos años una amiga que fue al Doctor a causa de una “gastritis” y el médico le dijo que su gastritis tenía manitos y patitas. 

Volviendo al Test, salió sólo una línea roja en la prueba, lo que quiere decir que era NEGATIVO.  A pesar de eso, Rolando se la pasó tratando de encontrar la segunda rayita roja.  Dejamos la prueba en el baño y nos fuimos a cenar con mi familia, celebrando mi cumple.  Comí con ganas, pero también media fastidiada. 

De regreso, Rolando entró al baño y vio la rayita que estaba buscando.  Casi ni se notaba, pero estaba ahí.  Llamé a mi mamá y él a la suya.  Quedamos en ir al Laboratorio a la mañana siguiente para confirmar.  Yo no sabía que pensar, de hecho quería que fuera positivo, que alguien me dijera que estaba embarazada, pero al mismo tiempo, me daba mucho temor que otra vez saliera negativo y que todas nuestras esperanzas se fueran en una.

Ya queríamos ser papás y era el primer mes que llevábamos intentándolo, pero era bonito alucinarnos cómo sería nuestro hijito.  Rolando decía que quería que tuviera mi pelo ruloso y yo quería que tuviera el pelito tan negrito como el de él. 

Media a regañadientes fui al laboratorio, me quité la chompa negra para dejar mi brazo izquierdo libre para que me pudieran sacar sangre y la enfermera me preguntó cuándo fue la última vez que me vino la regla y le dije “25 de abril” y me dio a entender como que no tenía un atraso significativo.  Ahí me puse a pensar que quizá me había adelantado en hacer toda esa escena (laboratorio, ilusionar a mi oso, a las mamas, emocionarme yo). 

Me sacaron sangre, que feo, no me gusta, pero cuando me pincharon, pensé “por mi hijito” y ya.  Me dieron un papel con mi clave y la contraseña con la que debía revisar los resultados ese mismo día por internet a partir de las 4pm.  Llegué a la casa a dormir y Rolando me despertó a las 4:20 y prácticamente me obligó a revisar los resultados.  Me dio mucho miedo, pero ese era el momento y punto.  Si no estaba embarazada, al menos lo que saliera ahí iba a servir para ir descartando posibilidades. 

Y di click y salieron varios números y rangos y en resultado salía 64.  Si el resultado era 5 o menos 5, no estaba embarazada.  Yo volteé a mirar a Rolando y le dije NO ENTIENDO, y me dijo ESTAS EMBARAZADA, demasiado emocionados, no entendíamos muy bien, abrimos otras webs para ver qué resultado era ese y decía claramente ALREDEDOR DE 4 SEMANAS.  Y nos abrazamos y nos pusimos a llorar.  Llamamos a nuestras mamás, a los hermanos, a los papás, todos se pusieron muy pero muy contentos. 

Yo hasta ahora no me lo creo, pero igual, ya te he hablado, cada vez que canto es para ti, quiero que escuches la música que a mí también me gusta.  No quiero pasarte ningún tipo de temor, aunque en este momento tengo varios miedos, quiero que todo llegue a buen término y que estés sanito, que seas bonito y muy inteligente.  Te voy a cuidar todo lo que pueda mientras estás dentro de mí y ya cuando no lo estés, más y más.  Considero esta noticia como la mejor de mi vida, ha sido el mejor regalo de cumpleaños de toda la vida, me siento la mujer más feliz del universo.

Hoy, domingo, fui a Misa con Rolando y mi mamá, tenía que agradecerle a Dios por todo lo bueno que nos está pasando.  Hoy me he sentido mucho mejor que los otros días.  No he tenido muchas náuseas, ni mucho malestar, pero la presión en la parte baja de mi panza continúa, me imagino que es tu presencia.  He leído que eres una bolita con dos puntitos negritos, que son tus ojitos, ¡que emoción!  También he leído que a partir de mañana, lunes 30 de Mayo se empezarán a formar tus órganos y que debo súper cuidarte hasta los primeros días de Julio, ya que esta etapa es bastante delicada y es en la que prácticamente te vas a formar.  Mañana temprano llamo a la Doctora para separar cita con ella para que me vea y me diga que todo está bien y cómo debo cuidarme para que tú y yo podamos estar bien siempre.  ¡¡¡Soy muy feliz, muy feliz!!!!
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