23 de junio de 2015

¿Sabes exactamente de qué está hecha una salchicha?

Sé que por practicidad muchas mamás ofrecen a sus hijos diversos platos conteniendo salchichas o hot dogs. Son productos económicos, fáciles y rápidos de preparar y los encontramos en cualquier bodega.  Pero cuando en realidad veas lo que le estás dando a tu niño, tendrás que reconsiderar seriamente volverlas a comprar.

Las salchichas tradicionales están hechas de recortes de cerdo y una mezcla de las sobras que quedan después de cortes de tocino, pollo y pavo. La carne se muele hasta que queda una pasta limosa y se mezcla con agua, preservativos, sabores y colores artificiales.

Las variedades rojas y café claras que casi siempre están de oferta en los supermercados, contienen muy poca carne real. En lugar de eso, están hechas 64% de pollo mecánicamente recuperado (la pasta limosa creada cuando un cadáver desprovisto ya de cortes tradicionales es forzado a una máquina aplastadora) y 17% cerdo.

Muchas personas creen que comprar las salchichas más naturales y finas te permite librarte de sus infames ingredientes, pero eso no es cierto. La salchicha más natural 100% carne de res o de cerdo han demostrado contener exactamente los mismos ingredientes que se mencionan abajo, aunque en sus paquetes diga “natural” o “sano”.

Ingredientes de toda salchicha:

Agua fluorada: el flúor es un ingrediente peligroso para la salud.

Jarabe de maíz alto en fructosa: más del 60% de las marcas de salchichas lo contienen, sin embargo se sabe que este ingrediente puede contener mercurio.

Almidón: todas las salchichas, desde las más baratas a las “de lujo” están rellenas del carbohidrato almidón. Las salchichas normalmente contienen almidón de papas transgénicas mezclado con sal. El almidón le da más volumen a la salchicha y ayuda a mezclar bien los ingredientes.

Sal: cada salchicha tienen alrededor del 2% de sal de mesa; es decir, sal decolorada y químicamente manufacturada.

Proteína de leche: añadir proteínas de leche en polvo a la mezcla de carne también ayuda a unirla.

Nitrito de sodio: la carne procesada aumenta el riesgo de cáncer de intestino y esto es en gran medida por el nitrito de sodio. Es añadido a las salchichas para evitar que se pongan grises y ahuyentar a los microbios. El problema es que, en presencia del calor—especialmente a altas temperaturas, los nitritos se combinan con aminas en la carne procesada para formar nitrosaminas, y estas son cancerígenas. Las nitrosaminas causan daño celular y se han relacionado con el cáncer, por lo general en el colon, la vejiga, el estómago o el páncreas.

Sabores: por ley, los paquetes de salchichas no tienen que decir qué sabores artificiales se les añaden. Muchos usan sabor artificial a humo y especias (donde se esconde el glutamato monosódico y no tiene que ser etiquetado).

Trifosfatos de potasio y sodio: estas son sales incoloras producidas sintéticamente que actúan como estabilizadoras, resaltantes y emulsiones. Le dan a la salchicha una textura más firme, la mantienen en una acidez correcta y permiten que los aceites y las grasas se mezclen con el agua. También son usados en detergentes como suavizantes de agua y se añaden al papel y al hule.

Polifosfatos (E452): otro aditivo común en la comida. El E452 es un emulsificador y estabilizador que mejora la textura de la salchicha y evita que la grasa se eche a perder. También ayuda a prevenir algunas bacterias porque actúa como veneno. Los polifosfatos causan una progresión más rápida de alimentos específicos y pueden dar enfermedades de riñón.

Ascorbato de sodio: una forma sintética de la vitamina C, el ascorbato de sodio es un antioxidante y regulador de acidez que previene que la carne pierda su color rojo. Cuando es tomado como suplemento puede causar irritación de piel y de pulmones.

Carmín: el carmín es el colorante rojo más popular de los productos procesados. Se obtiene de la sal de aluminio del ácido carmínico, el cual se produce por algunos insectos. El que se saca de la cochinilla es resultado de aplastar sus caparazones y luego hervirlos en amoniaco o carbonato de sodio. El carmín se usa en la manufactura de flores artificiales, pinturas, tinta roja y cosméticos. El color puede detonar reacciones alérgicas en algunas personas.

Si deseas comer salchichas u otras carnes procesadas de vez en cuando, hay algunas consideraciones que pueden ayudar a reducir el riesgo de los efectos adversos para la salud. Una vez más, estas opciones no son ideales ya que todavía son procesadas, pero las siguientes directrices te ayudarán a consumir un producto que es mejor para tu familia, que la gran mayoría de las carnes procesadas en el mercado:
  • No comprar salchichas que contienen nitritos. Es especialmente importante que los niños y los padres potenciales no consuman 12 o más de estas salchichas por mes.
  • Elige variedades que digan 100 por ciento de carne, 100 por ciento de pollo, etc. Esta es la única manera de saber que la carne es de una sola especie y no incluye subproductos.
  • Evita cualquier tipo de carne que contenga jarabe de maíz alto en fructosa, conservadores, sabores artificiales o colorantes artificiales.
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