22 de marzo de 2018

Sin tu huella, la playa es bella

Desde que conocí la iniciativa de HAZla por tu playa, hace 5 años, tuve la ilusión de participar activamente en una de las campañas que llevan a cabo.  Finalmente la oportunidad llegó este año y aquí les cuento lo que fue esta experiencia llena de chamba, compromiso y aprendizaje.

Pero, primero que nada, ¿por qué limpiar una playa?

Las playas no sólo son una atracción para las personas en el verano, son un importante hábitat para la fauna y lamentablemente, hoy en día nuestras playas están llenas de bolsas, botellas de plástico, colillas de cigarro y muchos otros desperdicios.

Es así que nace HAZla por tu playa, un movimiento social que busca concientizar a la población acerca de la contaminación plástica en nuestros océanos, convocando a un llamado de acción para proteger y cuidar nuestro mar con este tipo de actividades.

Al ver este gran problema ecológico, no quise quedarme sin hacer nada, es por eso que de la mano de los voluntarios de Juguete Pendiente, les propuse a un grupo de amigos blogueros, ir a limpiar la playa Barranco, aquí en la Costa Verde y ellos muy animados, aceptaron.


Con sinceridad debo confesar que pensé que la tarea sería muy difícil ya que era un sábado por la tarde, con un calor impresionante y no sabíamos qué de cosas íbamos a encontrar, pero si estás acompañado de tus amigos, todo se vuelve más fácil, productivo y divertido.

Botellas plásticas, trozos de vidrio, cañitas, diferentes tipo de envolturas, latas de aluminio, ropa, alimentos e incluso ladrillos, metales e incluso varillas de construcción fueron algunas de las cosas que encontramos durante las dos horas que nos llevó limpiar la playa Barranco.  En total recolectamos 20 kilos de basura.

Terminamos sucios, cansados, pero orgullosos y contentos de haber ayudado un poquito a nuestro querido planeta. Mi equipo fue lo máximo, además de estar súper pilas en todo momento, fueron recontra guerreros porque se metieron por todos lados para sacar la mayor cantidad de desperdicios posible. ¡Gracias, chicos!

Es nuestro deber mantener y cuidar nuestro mar. Esto es lo que debemos enseñarle a nuestros hijos, desde pequeños para que se conviertan en ciudadanos preocupados, conscientes y responsables con su medio ambiente.

Espero que esta historia te inspire a mejorar tus hábitos de consumo y que también te animes a participar en la próxima campaña de limpieza.

Estas son algunas imágenes de la actividad que llevamos a cabo el 03 de marzo pasado:























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